La semana pasada tuve la suerte de vivir una experiencia muy especial que quiero compartir con todas ustedes. Me trasladé hasta Breña Alta para impartir un taller creativo dentro de la XVI Semana de la Gimnasia Rítmica del Club Atabara Gimnauritas, y no puedo estar más agradecida por la acogida y el cariño recibido.
Fue un taller muy bonito y emotivo, pensado para que las niñas disfrutaran creando con sus propias manos. En total, 45 niñas participaron con entusiasmo, dando forma a maravillosos coleteros tejidos, llenos de color, creatividad y mucha ilusión. Ver sus caras de concentración, sus risas y el orgullo al terminar cada pieza fue, sin duda, lo más valioso de la jornada.
Quiero agradecer de corazón la iniciativa y la confianza depositada en mí a las monitoras Noemí González Molina y Helen Felipe, por contar con mi trabajo y por apostar por actividades creativas que fomentan la artesanía, la paciencia y la imaginación entre las más pequeñas.
Además, las camisetas del taller fueron realizadas por Gene Globos, aportando un toque especial y muy cuidado a la actividad.
Gracias infinitas por hacerme sentir tan acompañada y por permitir que el ganchillo forme parte de momentos tan únicos. Estas experiencias refuerzan mi convicción de que la artesanía no solo se teje con hilo, sino también con personas, emociones y recuerdos compartidos.