Mi experiencia en la 37ª Feria Insular de Artesanía de La Palma

Feria Insular de Artesanía de La Palma

Mi experiencia en la 37ª Feria Insular de Artesanía de La Palma

Del 12 al 16 de agosto tuve la suerte de participar en la 37ª Feria Insular de Artesanía de La Palma, celebrada este año en el Recinto Portuario de la Villa y Puerto de Tazacorte.

Cinco días en los que la artesanía volvió a convertirse en punto de encuentro para quienes dedicamos buena parte de nuestro tiempo a crear con las manos, pero también para todas esas personas que sienten curiosidad, valoran nuestros oficios y se acercan a conocer un poco mejor todo lo que hay detrás de cada pieza.

La Feria Insular de Artesanía es una de esas citas que espero con ilusión. No solo por la oportunidad de mostrar mi trabajo, sino por todo lo que significa compartir espacio con tantos artesanos y artesanas de nuestra isla.

Esta 37ª edición reunió 48 oficios artesanos tradicionales, creando un espacio en el que convivieron técnicas, materiales y formas de trabajar muy diferentes. Durante los cinco días pudimos disfrutar además de demostraciones en vivo, talleres, actuaciones folclóricas y propuestas vinculadas a la gastronomía local.

Una combinación que hizo de la feria mucho más que un lugar donde exponer o adquirir artesanía. Fue también una oportunidad para conocer cómo se trabaja, preguntar, descubrir oficios y entender mejor el tiempo y la dedicación que requiere cada creación.

Para mí fue especialmente bonito poder llevar hasta Tazacorte una pequeña parte de todo lo que voy creando entre hilos y agujas.

Cada pieza que preparo para una feria lleva muchas horas detrás. Elegir materiales y colores, probar combinaciones, tejer, deshacer cuando algo no termina de convencerme, volver a empezar y cuidar los últimos detalles hasta conseguir el resultado que buscaba.

Por eso, cuando una pieza sale del taller y llega hasta una feria como esta, empieza también otra parte de su historia.

Durante estos días tuve la oportunidad de encontrarme con muchas personas que se acercaron a conocer mi trabajo. Algunas ya seguían mis creaciones, otras descubrieron allí por primera vez mis piezas y muchas se detuvieron simplemente por curiosidad ante los colores, las texturas y las posibilidades del ganchillo.

Y esos momentos son, precisamente, una de las partes que más disfruto de las ferias.

Poder hablar de cómo está realizada una pieza, explicar todo lo que puede surgir a partir de un hilo o compartir impresiones con alguien que también disfruta tejiendo hace que las horas de trabajo en el taller cobren todavía más sentido.

Las ferias de artesanía tienen algo especial que va mucho más allá de los puestos.

Son conversaciones entre compañeros, encuentros con personas que hacía tiempo que no veíamos, nuevas caras, intercambio de ideas y muchos momentos compartidos durante unos días muy intensos.

También son una forma de recordar que nuestros oficios siguen vivos porque existe una comunidad que los mantiene, los comparte y los valora.

Durante esta edición pudimos ver juntos oficios muy distintos y comprobar, una vez más, la enorme riqueza artesanal que existe en La Palma. Técnicas tradicionales que continúan transmitiéndose y otras propuestas que evolucionan incorporando diseños y miradas contemporáneas, pero siempre conservando algo esencial: el trabajo realizado con las manos.

Después de cinco días intensos, vuelvo a casa cansada, sí, pero sobre todo muy agradecida.

Gracias a todas las personas que se acercaron durante la feria, a quienes se detuvieron a mirar mis piezas, a quienes preguntaron por mi trabajo y a quienes decidieron llevarse alguna de mis creaciones.

Cada conversación, cada comentario y cada muestra de cariño ayudan a seguir dando sentido a este pequeño proyecto que continúa creciendo punto a punto.

Y gracias también a todas las personas y entidades que hicieron posible una nueva edición de la Feria Insular de Artesanía de La Palma, creando un espacio en el que nuestros oficios pueden mostrarse, compartirse y acercarse a quienes los valoran.

Nos seguimos encontrando entre hilos, puntos y nuevas historias por tejer.